domingo, 19 de diciembre de 2010

HASTA SIEMPRE CARMEN


El jueves 16 fuimos a despedirte, a estar contigo como siempre. Fue un dia duro, amargo y gris. Estarás siempre con nosotros, en nuestros corazones y te agradecemos que durante estos años nos hayas dado tantas alegrías. Siempre bondadosa, alegre, amable, extraordinaria amiga y sobretodo con una sonrisa permanente en tu cara.
Suspendimos la fiesta de Navidad en tu honor porque no estando tú, las cosas no serían igual , pero quiero que sepas que nos has dejado muchas imágenes con tu alegría permanente que hemos decidido que estarán siempre presidiendo nuestra clase. Has dejado una semilla de amor y generosidad en todos los que te hemos conocido .Gracias por todo Carmen...Hasta siempre Carmen.

5 comentarios:

  1. No he tenido el placer de conocerte, Carmen,
    pero si me lo permites te voy a pedir algo que creo está en tus manos: Cuida de este maravilloso grupo para que siempre esten tan felices como demuestran.
    Siempre estarás entre ellos.
    Feliz viaje Carmen.

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  2. Alfredo Barragán. Jefe de Estudios del CEPER Mardeleva19 de diciembre de 2010, 21:21

    Por lo que la conocí suscribo todos los comentarios de vuestra despedida y me sumo a ellos. Y creo que todo el Centro, y las muchas compañeras con las que coincidistes en nuestras convivencias y excursiones también lo haran suyos.La alegria de vivir, las sonrisas, el compañerismo y las ganas de superación seguro dejarán en nuestro Centro una honda huella de la que nos impregnaremos todos.
    Hasta siempre compañera.

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  3. Para mí la muerte no es una muerte total, no es el fin, sino la continuación de la vida por otros caminos.Así que espero que en este nuevo camino que estas empezando, sigas contagiando de alegria y felicidad a todos los que te rodean.
    Me hubiera encantado conocerte.
    Un beso muy fuerte, Carmen.

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  4. Carmen: yo sí te conocí, y aún recuerdo los buenos momentos que pasamos con nuestro coro en aquellos viajes por El Gastor. Los ecos de tu risa sincera y campechana aún retumban en mis oídos. Comparto el dolor con tus compañeros y profesores y siempre estarás en mi corazón. Te envío el abrazo que no puede darte.

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